No diseñamos lámparas a mano. Construimos sistemas matemáticos que generan familias de forma: cada variante única, la misma lógica. Si encarga una familia, la geometría es suya.
La calidad de una lámpara impresa se decide en el slicing. Los slicers de catálogo optimizan velocidad y material. El nuestro, cómo se ve la luz al atravesar la pared.
Más de 50 impresoras, un programador. El sistema de granja asigna trabajos, sigue el avance, dispara controles de calidad y despacha — todo automático. Por eso cotizamos plazos reales, no estimaciones.